
Foto: Christián Zuñiga - El Mercurio
Reportaje de la sección Economía y Negocios del diario El Mercurio por Bernardita Aguirre Pascal
Empresas de semáforos, áreas verdes y señalética suman pérdidas millonarias por las marchas
Encapuchados sacando de cuajo carteles con el signo Pare, quemando bancos de plazas, pisoteando parques y rompiendo las veredas para tirarlas en trozos a Carabineros, son parte del paisaje de las marchas que se repiten semanalmente en Santiago.
Partieron con HidroAysén, siguieron con la educación, se sumaron los mapuches y los indignados y después vienen los destrozos que sólo en la municipalidad de Santiago suman $1.100 millones en pérdidas.
Alertados por una carta al director de “El Mercurio”, que después de los últimos desmanes que dejó la marcha mapuche del lunes, cuestionaba cuánto habrán subido las ganancias de los que reponen semáforos y señalética urbana, decidimos averiguar si alguien podría estar sacando cuentas alegres.
La repuesta es un rotundo no, y la realidad es dramática.
Sólo en cuatro días de manifestaciones, distintas empresas han debido reponer 220 señales de tránsito y calles, 65 semáforos, 137escaños de plazas y cerca de 15 mil metros cuadrados de pasto, sin cobrar un peso extra porque tienen contratos de mantención y reposición con la municipalidad y el pago mensual es el mismo con o sin marcha.
“La comuna de Santiago históricamente sufre actos de vandalismo en ciertas fechas definidas como el 1 de mayo, 11 de septiembre, y durante la celebración de algún partido de fútbol. En estas ocasiones nuestra empresa repone las señales dañadas, y estos gastos se consideran parte de los costos normales. Sin embargo, lo sucedido durante los últimos meses ha requerido de la reposición de tal cantidad de señales que escapa a cualquier tasa previsible”, dice una ejecutiva de Apia, empresa a cargo de la señalética.
En lo que va del año la compañía ha repuesto más de 650 señales de tránsito y de calles con un costo de más de $30 millones.
Peor es el caso de Auter, que se encarga de la mantención de semáforos y desde el 12 de mayo ha tenido que reparar y reponer los semáforos de 139 cruces, algunos de ellos en varias ocasiones con $185 millones de gastos.
“Pero además hay que considerar que para nosotros el costo es mayor, ya que debemos dedicar todos nuestros activos e insumos como lámparas y postes a reparar y postergar muchos proyectos nuevos y por ende ingresos”, cuenta un alto ejecutivo de la empresa.
Cláusulas inútiles
“El año pasado cuando se iba a jugar un clásico sufría pensando en que tendríamos que ir de madrugada a reparar los destrozos que habría de la Plaza Italia hacia abajo. Ahora me tiritan las piernas cuando se autorizan las marchas porque no es sólo el trabajo, son los bancos quemados, los árboles arrancados de cuajo y las pérdidas”, cuenta un empleado de Nucleo, una de las empresas que tiene a cargo las áreas verdes de Santiago.
Esta empresa está un poco más protegida porque en su contrato dice que si el daño ocasionado en un hecho puntual supera el 25% del valor neto del contrato mensual, su reparación es de cargo municipal.
La cláusula se hizo efectiva después del paro nacional del 24 de agosto en el Paseo Bulnes.
Las empresas que mantienen semáforos y señaléticas responden a todo evento. Después del paro nacional en una de las compañías recuerdan que los daños que tuvieron que cubrir en Cerro Navia significaron tres meses de contrato.
“La empresa no cuenta con ningún seguro para estos casos, por lo que los actos de vandalismo suponen un desembolso exclusivamente para la compañía”, explican en Apia.
En Auter dicen que las compañías de seguro no aseguran semáforos. “Y si lo hicieran los costos para una Municipalidad como la de Santiago serían altísimos, yo estimo que a la luz de los hechos significaría aumentar al doble el costo del servicio”.
Complicados con la situación aclaran que “los contratos han sido firmados bajo un marco de estabilidad del país, y en un entorno que se entreguen las garantías mínimas para desarrollar una actividad comercial. Hoy en día esas garantías mínimas no se están entregando”, dice un alto ejecutivo de Auter.
Hoy la municipalidad de Santiago está reponiendo basureros y contenedores principalmente, pero saben que el resto de los daños les pasarán la cuenta.
“Lo que está ocurriendo este año sin lugar a dudas que repercutirá en las próximas licitaciones de todos los contratos de mantención que posee el municipio”, dice el director del área urbana de Santiago, Alejandro Plaza.

